A través de las formaciones a diferentes colectivos profesionales llevadas a cabo desde el Programa de Atención Psicológica a Mujeres Adolescentes Víctimas de Violencia de Género, así como de las coordinaciones mantenidas con los mismos por los casos atendidos en dicho programa, se ha podido sistematizar y detectar dificultades manifestadas por las y los profesionales en la detección, orientación y acompañamiento a las adolescentes víctimas de violencia de género. Esta realidad han sido agrupada en cuatro supuestos (Paz, J.I., 2016) que se describen a continuación y que han motivado la necesidad de realizar este documento:

DESCARGA Guía para profesionales ante chicas adolescentes que sufren violencia género: SABER MIRAR, SABER ACOGER, SABER ACOMPAÑAR

1.- Dificultades para detectar la violencia de género: entre las dificultades más comunes se encuentran:

  • Achacar las consecuencias de la victimización a otras dificultades en lugar a la violencia de género.
  • Desconocimiento de los indicadores de violencia de género adolescente.
  • Juzgar o interpretar erróneamente situaciones por mitos o prejuicios. Dificultades para realizar una detección proactiva.

2.- Habilidades para detectar la situación pero dificultades para actuar frente a la misma: Entre los motivos que se han manifestado con más frecuencia encontramos:

  • Mitos o creencias erróneas sobre la ayuda a mujeres víctimas de violencia de género.
  • Miedos a realizar una intervención desajustada, o a las consecuencias que pueda tener para la víctima o para el propio o la propia profesional que ha detectado la situación.
  • Considerar que no está dentro de las funciones o competencias del servicio para el cual se trabaja.

 

3.- Orientaciones desacertadas: las principales razones hacen referencia:

  • Creencias erróneas y mitos acerca de la violencia de género.
  • Desconocimiento sobre estrategias adecuadas a la intervención con víctimas adolescentes.
  • Dificultades de la chica para aceptar las recomendaciones.

4.- Detección e intervención adecuadas por parte de profesionales no especializados o especializadas que facilitan enormemente la intervención por parte de los servicios especializados y siendo una fuente de apoyo principal para la recuperación de la menor y la prevención de las recaídas de la chica con el maltratador.

Las circunstancias de la mujer y de la violencia que sufre:

  • La relación de confianza que se establezca.
  • Las capacidades de la persona que apoya.

Con el objeto de fortalecer aquellos pilares que hacen referencia a las competencias de las
y los profesionales se ha realizado esta guía, esperando que resulte un documento útil en la
relación de ayuda a chicas adolescentes que sufren violencia de género por parte de sus parejas
o exparejas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *